7. Equipamientos

  • Dar más vida y utilidad a los centros educativos con actividad fuera del periodo lectivo.
  • Mejorar y ampliar las instalaciones deportivas al aire libre, culturales, sanitarias…
  • Planificación descentralizada para una mayor proximidad y evitar la congestión del centro de la ciudad.
  • Máxima regulación de las casas de apuestas y crear alternativas para el ocio.

Los equipamientos básicos en un municipio son fundamentales para que las necesidades básicas de la población estén cubiertas. En el área sanitaria, Valdecilla debe seguir siendo el pilar fundamental, tanto del municipio como de Cantabria, pero no se debe descuidar la inversión y mejora de los centros de salud de proximidad, ni el espacio donde están las instalaciones de la Residencia Cantabria, cuyo futuro debe estar ligado al sector. En materia educativa, desde Cantabristas consideramos que podría darse más vida y utilidad a los colegios e institutos de la red pública mediante convenios de colaboración Ayuntamiento-Gobierno de Cantabria para que estos centros, fuera del periodo lectivo, sirvieran como equipamiento para las zonas de influencia.

En cuanto a las instalaciones deportivas, debe priorizarse un mantenimiento en buen estado de todas las pistas al aire libre de los diferentes barrios, buscando ubicaciones para instalar más equipo exterior para prácticas deportivas, sin dejar de lado la ampliación y mejora paulatina del Complejo de La Albericia. Respecto a los centros culturales, debe promocionarse una variedad amplia que abarque diferentes disciplinas artísticas, cuidando y ampliando la red de museos, salas de exposiciones, así como facilitando la instalación de nuevos centros de artes escénicas, teatros y salas de conciertos.

Para que los equipamientos de la capital sean efectivos, debe haber suficientes para abarcar todo el municipio, deben estar construidos en materiales sostenibles y respetuosos con el medio ambiente y han de seguir una planificación descentralizada, para conseguir una mayor proximidad y evitar la congestión del centro de la ciudad. En este sentido, es especialmente importante prestar atención e interés por los pueblos de Santander (Peñacastillo, San Román, Cueto y Monte) y por los barrios periféricos, que históricamente arrastran una deficiencia de equipamientos tanto en cantidad como en calidad.

Y es que Santander es una ciudad cuya administración municipal ha estado desde hace décadas en manos de personas que viven de espaldas a la mayoría de sus habitantes. Su enfoque urbanístico es el de un balcón a la bahía para quien se lo pueda pagar, y esto tiene como consecuencia, entre otros muchos perjuicios, el abandono de la juventud santanderina en lo que respecta a sus opciones de ocio. La falta de espacios verdes y de diversificación de oferta cultural han dejado las puertas abiertas a la proliferación acuciante de casas de apuestas.

A nadie se le puede escapar el sesgo de los lugares donde más han abierto estos establecimientos, que fomentan el juego compulsivo para hacer negocio: barrios obreros y populares como Cazoña, Castilla-Hermida o La Albericia han sido los más afectados, pues allí es donde los jóvenes más padecen la falta de expectativas de nuestra ciudad, haciendo erigirse al juego como una forma de evasión rápida y fácil. Desde Cantabristas subrayamos nuestro compromiso con la juventud, apostando por la inversión en equipamientos para el ocio y el esparcimiento juvenil, siguiendo un enfoque sano, diverso y que atienda a las necesidades de la gente.