Pueblos donde vivir y trabajar

Necesitamos un mundo rural vivo y dinámico que permita a la gente vivir y trabajar en él. Por eso es fundamental poner en valor el papel tanto de nuestros pueblos como de quienes viven en ellos, mediante la garantía de sus derechos en el ámbito laboral, educativo, sanitario, de movilidad o de comunicación. El modelo actual ha conducido al mundo rural cántabro al abandono y la despoblación. Urge tomar medidas para revertir esta situación, que contribuyan a la revitalización de las zonas rurales, preservando su carácter y apostando por un modelo productivo con capacidad para fijar población en las mismas.

Protección de los suelos de alto valor agroecológico (ZAE) otorgándoles la categoría de reserva de suelo.

Plan para fomentar la rehabilitación de viviendas vacías en estado de ruina o fuerte deterioro con el objetivo de ponerlas en venta o alquiler y así atraer población a las áreas rurales.

• Garantizar que los servicios públicos, sanitarios, educativos, etc., en las áreas rurales, no entendiéndolos como un gasto sino como una inversión que permite fijar población al territorio y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Programa de incorporación de jóvenes al sector primario que permita la creación de nuevas explotaciones individuales o cooperativas que garantice el relevo generacional.

Introducción de un modelo de aprovechamiento forestal que deje atrás el monocultivo del eucalipto. Se busca la generación de una industria de la madera que cree productos de alto valor añadido a partir de la explotación sostenible de especies arbóreas autóctonas.