Una economía para el futuro de Cantabria

Lo vivido en las últimas semanas ha ido poniendo de manifiesto la excesiva dependencia de la economía cántabra respecto del turismo, un sector estacionalizado y altamente expuesto a las variaciones del contexto internacional. Necesitamos diversificar la economía de Cantabria, más allá del turismo y del ladrillo, hacia un modelo económico verde, sustentado en una planificación a largo plazo, con un mayor protagonismo de los poderes públicos. Del mismo modo, tras la experiencia de la crisis sanitaria, debemos garantizar el mantenimiento de la capacidad productiva propia para asegurar la provisión de productos básicos, frente a la actual situación de excesiva dependencia del mercado internacional.

Impulsar la aprobación de una Estrategia Industrial Cántabra, que siente las bases del desarrollo industrial de Cantabria para los próximos 30 años.

Creación de una Agencia Autonómica de I+D+i, que actúe dentro del marco de un Plan Estratégico de la Innovación para Cantabria.

Incluir un Plan Cántabro para la Formación Profesional orientado a las necesidades de una economía de transición ecológica basada en empleos verdes.

• Facilitar el acceso al crédito a empresas y particulares a través de la creación de una Banca Pública Cántabra.

• Apoyo decidido al cooperativismo como modelo económico de responsabilidad social, compromiso con el territorio y de empleo estable y de calidad, facilitando el asesoramiento, la colaboración en materia de formación y mediante la introducción de cláusulas sociales en la licitación.