El partido cantabrista considera que este “nuevo cachivache turístico”, que ha costado 230.00€ de dinero público, se enmarca en la política de turistificaciónn impulsada por el Gobierno de Cantabria del PP, que “concibe al medio rural como un mero escenario para actividades de ocio turístico privatizadas, sin una estrategia de desarrollo integral ni arraigo local”
Cantabristas ha alertado de que el PP de Buruaga está planeando privatizar la gestión de la recién instalada Tirolina de Soba para entregar a una empresa privada todos los beneficios económicos directos. Lo más grave, en opinión del partido cantabrista, es que este “nuevo cachivache turístico” ha sido financiado íntegramente con fondos públicos -concretamente ha costado 230.00€ de dinero público-. Para Paulu Lobete, secretario general cantabrista, esto es una muestra más de las políticas turistificadoras que impulsa el Gobierno de Cantabria del PP, que “concibe al medio rural como un mero escenario para actividades de ocio turístico privatizadas, sin una estrategia de desarrollo integral ni arraigo local”.
El portavoz cantabrista ha denunciado que no existe ninguna garantía de retorno económico o social ni para la población local de Soba ni para el conjunto de Cantabria, por lo que esta tirolina solo “incrementará la presión turística sobre los valles orientales de Cantabria, agravando problemas como el encarecimiento del suelo o la degradación del entorno natural”. Por eso, Lobete ha explicado que “no tiene ningún sentido que una infraestructura financiada con el dinero de todos los cántabros y cántabras sea puesta al servicio de los beneficios de una empresa privada”.
Cantabristas considera que el PP de Buruaga, “de nuevo, vuelve a apostar por atracciones turísticas pensadas para el visitante ocasional, mientras se abandona a la población del territorio y descuida las políticas de vivienda, los servicios públicos y la dinamización de las economías rurales”. El secretario general cantabrista ha concluido mostrando su rechazo a esta privatización: “Soba, como otras comarcas rurales de Cantabria, no necesita ocurrencias ni cachivaches turísticos de escaparate, sino iniciativas sólidas que garanticen un presente y un futuro dignos a su población”.