Programa Electoral 

341 medidas elaboradas desde y para Cantabria

Introducción

Cantabristas concurre por primera vez a unas elecciones autonómicas con el objetivo de hacer política desde y para Cantabria, trabajando para la consecución de una sociedad más justa y sostenible, basada en la solidaridad, la democracia, la inclusión, la justicia social, los servicios públicos, la igualdad, el respeto por el medio ambiente y la defensa de nuestra cultura y patrimonio.

Estos objetivos únicamente pueden alcanzarse apostando por un nuevo modelo de desarrollo, que mire más allá de las grandes infraestructuras y del hormigón, pensando y planificando a largo plazo y garantizando la sostenibilidad de todas aquellas cosas que son motivo de orgullo para todas las personas que habitamos Cantabria.

Nuestro objetivo es poner en marcha un nuevo modelo productivo basado en la producción local, el I+D+i, la educación, la sostenibilidad y redistribución de la riqueza. Un modelo productivo apoyado en un modelo de financiación propio para Cantabriauna política fiscal más justa y la creación de una Banca Pública Cántabra.

Desde Cantabristas apostamos firmemente por unos servicios públicos de calidad. La educación pública como garante del desarrollo de todas las personas, independientemente de su origen o situación económica y como motor del nuevo modelo productivo. La sanidad pública como un derecho universal y un pilar fundamental del bienestar y la igualdad social, con políticas destinadas a la promoción de la salud y la reducción de las desigualdades. Los servicios sociales para garantizar la inclusión de todas las personas y colectivos. Los mecanismos de garantía de ingresos como un derecho fundamental para una vida digna. La atención a la dependencia como elemento clave para el bienestar y la igualdad.

Este programa está atravesado por un compromiso firme con el feminismo y la igualdad entre mujeres y hombres, así como por los derechos de las personas LGTBI. Queremos construir una Cantabria que avance hacia el respeto a la diversidad funcional, de género, sexual, de etnia o de procedencia, reivindicando la diversidad como aspecto necesario y positivo para nuestra sociedad.

Cantabria reúne las condiciones para caminar hacia un modelo económico y social que garantice el bienestar para todas las personas que la habitamos. Sin embargo, solo con una apuesta decidida por un cambio de modelo es posible alcanzar esos objetivos.

Necesitamos un modelo que proteja el medio ambiente de manera efectiva. Es necesario un Plan de Ordenación del Territorio que establezca un uso racional del suelo. La experiencia de las últimas décadas, con el enorme daño ambiental a lo largo de nuestra costa, junto a otras actuaciones con consecuencias fatales a largo plazo, como por ejemplo sucedió en el Alto del Cuco, nos recuerda que no podemos continuar con las políticas del hormigón. Para el desarrollo económico no todo vale. La política económica de los principales partidos de Cantabria, pensada y desarrollada en el corto plazo, tiene enormes repercusiones negativas en el largo plazo.

Con el objetivo de poner el medio ambiente en el centro de la acción política, promovemos la puesta en marcha de planes destinados a la mejora y conservación del mismo, con la sustitución gradual de las plantaciones forestales de crecimiento rápido, como el eucalipto, por especies autóctonas y la eliminación de las especies invasoras.

Es hora de poner punto y final a las políticas que hipotecan nuestro futuro. Desde Cantabristas trabajamos y trabajaremos en la superación de las políticas del corto plazo y de la búsqueda del beneficio a cualquier precio.

Queremos una Cantabria que se valore y reconozca a sí misma, orgullosa de sus raíces, de su cultura y sus tradiciones. Apostamos por promover la cultura cántabra en todas sus manifestaciones, así como nuestro patrimonio material e inmaterial. Reivindicamos el derecho a la cultura para todas y todos, así como el derecho a conocer y vivir nuestras manifestaciones culturales con normalidad, poniendo los mecanismos desde las instituciones públicas para garantizar su pervivencia y reconocimiento. Nuestra cultura es el reflejo de lo que somos como pueblo, de nuestro presente y nuestro pasado, y debe ser una de las claves para construir el futuro de Cantabria.

En definitiva, defendemos una Cantabria donde vivir y trabajar con dignidad, donde nadie se vea obligado a emigrar y donde la política piense también en las próximas generaciones. Una Cantabria orgullosa de sí misma, conocedora de su historia y su identidad, que valora sus raíces y mira al futuro con la certeza de estar avanzando en la dirección correcta. Es el momento de avanzar en el autogobierno, de garantizar los derechos sociales y la igualdad para todas las personas.

Un cambio impulsado desde Cantabria, pensado desde aquí y para aquí, poniendo en el centro nuestras necesidades y objetivos como pueblo y como personas. Esa es la fuerza de nuestra tierra, la capacidad de decidir y afrontar las dificultades, de transformar la sociedad para avanzar hacia la justicia social y la igualdad. La misma fuerza que luchó y logró el autogobierno. La misma que defendió los puestos de trabajo en Reinosa en 1987, siendo un ejemplo de dignidad que permanece vivo. La misma que defendió nuestra costa de la corrupción urbanística. La misma fuerza que paró el fracking, peleando por nuestro futuro desde los pueblos y valles.

Esa es la fuerza que necesitamos hoy.