Cantabristas ha señalado tras su Conceju General (la asamblea anual de la militancia cantabrista) que Cantabria no puede permitirse una oposición “desaparecida y ensimismada en sus propios conflictos" durante más de dos años de legislatura
Cantabristas se ha reivindicado, en declaraciones tras su Conceju General (la asamblea anual de la militancia cantabrista), como opción útil frente a una oposición parlamentaria desaparecida e instalada en conflictos internos. En palabras del secretario general cantabrista, Paulu Lobete, Cantabria no puede permitirse una oposición “desaparecida y ensimismada en sus propios conflictos” durante más de dos años de legislatura: “Las disputas internas pueden ser comprensibles en política, lo que no es normal es que se conviertan en el centro de la acción política mientras nuestra tierra afronta retos urgentes en vivienda, servicios públicos, modelo productivo o cohesión territorial”.
Desde la formación cantabrista consideran que ese tiempo perdido ha tenido consecuencias claras: una falta de fiscalización real de las políticas del Partido Popular y una ausencia de propuestas alternativas frente a los principales problemas que afectan a la ciudadanía cántabra. Frente a esa dinámica, Cantabristas reivindica su trabajo constante, planteando “soluciones concretas y ejerciendo una oposición firme y coherente a las políticas del PP allí donde perjudican al interés general, sin ruido interno y con un proyecto claro para Cantabria”.
En este sentido, Lobete ha querido dirigirse también a quienes se sienten identificados con valores progresistas, de justicia social y defensa de lo público, y que en los últimos años han asistido con preocupación a una política más centrada en los conflictos internos que en dar respuestas a la ciudadanía: “Cantabristas defiende que es posible hacer una oposición seria, estable y útil sin renunciar a esos valores y sin quedar atrapados en dinámicas que alejan a la gente de la política”. Por eso, la formación insiste en que la oposición no puede permitirse estar ausente ni desconectada de la realidad social, y que Cantabria necesita proyectos políticos centrados en el territorio, con estabilidad, con rumbo y con voluntad de construir una alternativa real para el futuro. “Un proyecto propio, coherente y sin disputas internas, que ofrezca seguridad y confianza a quienes quieren una Cantabria mejor y una política a la altura de sus problemas”, ha concluido el portavoz cantabrista.