La agrupación local de Cantabristas Santander ha elaborado un documento con tres propuestas alternativas para superar el proyecto actual del Ministerio aceptado por el Ayuntamiento, consistente en “una losa de hormigón de 180 millones de euros” y avanzar hacia una integración urbana que unifique la Plaza de las Estaciones con la Marga ganando espacios verdes y conectando los barrios de Castilla-Hermida
Cantabristas Santander se ha lanzado a abordar de lleno la integración ferroviaria de Santander elaborando un documento con tres propuestas alternativas para superar el proyecto actual del Ministerio aceptado por el Ayuntamiento, consistente en “una losa de hormigón de 180 millones de euros”. Para el portavoz cantabrista de Santander, Manuel Núñez, esta propuesta pretende avanzar hacia una integración urbana que unifique la Plaza de las Estaciones con la Marga ganando espacios verdes y mejorando la calidad de vida de los barrios de Castilla-Hermida.
De las tres propuestas, que se pueden consultar en la página web del partido, Manuel Núñez ha hecho especial hincapié en una de ellas, consistente en el mantenimiento de la estación en su actual emplazamiento, sacando los talleres del centro urbano y desplazando el tráfico ferroviario y vehicular contra el antiguo acantilado. Esto permitiría crear un parque de unos 132.000m² y otros 28.000m² adicionales de paseo, que uniría el parque por el apeadero de Valdecilla de FEVE con Nueva Montaña, la Reyerta y la Remonta, creando un corredor verde que revitalizaría estos barrios y toda la ciudad de Santander.
Este proyecto de Cantabristas requeriría de la creación de un nuevo vial en superficie para el tráfico de vehículos ordinario, junto a las vías del tren, que se uniría, por su extremo de la Marga con el túnel de la S-10. En el otro extremo, el de las estaciones, enlazaría a través de un túnel con la calle Antonio López, desde donde también se accedería a un aparcamiento disuasorio de gran envergadura. Al funcionar este nuevo vial como entrada y salida de Santander, se podrían reducir los carriles de circulación de Calle Castilla y Marqués de la Hermida limitando el tráfico al que tenga origen o destino de ese propio barrio. Además, se prevé aprovechar esta liberación de carriles para mejorar la integración de la zona con el frente marítimo y semipeatonalizar las transversales de Castilla-Hermida, garantizando el acceso a garajes, zonas de carga y descarga y plazas de aparcamiento para residentes.