La formación cantabrista ha señalado que lo sucedido en El Bocal no puede “tratarse como un accidente aislado” sino como la consecuencia de años de abandono generalizado de Santander y reclama respeto hacia las víctimas y sus familias.
Cantabristas considera que, más allá de las posibles responsabilidades penales por la tragedia sucedida en El Bocal, “hay una responsabilidad moral” en la falta de mantenimiento del lugar, la desatención municipal al no haber precintado estas estructuras en mal estado y la intención de descargarse de competencias y obligaciones por parte del Ayuntamiento. Desde Cantabristas han querido dejar claro que serán los tribunales quienes determinen las posibles responsabilidades judiciales de organismos como Costas o de la policía local. Sin embargo, la organización ha querido poner el foco en lo que considera una responsabilidad política y moral del Partido Popular por la gestión de la ciudad durante los últimos años: “tiene que haber dimisiones”.
En este sentido, la formación cantabrista ha denunciado que el abandono se ha convertido en la “seña de identidad” del gobierno municipal del PP en Santander. Cantabristas ha enumerado distintos ejemplos del deterioro que, a su juicio, sufre Santander: “los bajos del Rhin abandonados, la basura y las ratas que invaden las calles, los solares vacíos, los comercios cerrados o incluso el propio Ayuntamiento que se cae a pedazos”.
Para Cantabristas, este contexto de degradación urbana hacía que “fuera cuestión de tiempo que ocurriera una desgracia”. “Lo peor que podíamos imaginar ha terminado ocurriendo, y las políticas del abandono se han cobrado seis víctimas mortales”, han afirmado. Por todo ello, Cantabristas ha pedido a Gema Igual y a todos los responsables políticos que asuman su responsabilidad moral por lo ocurrido. “Por humanidad y por decencia política”, han concluido.