El partido cantabrista considera que “las 50.000 personas que han cedido sus datos no eran conocedoras de que terminarían en manos de una empresa farmacéutica estadounidense” y que “Pascual debe explicar qué gana con esto él y qué gana Cantabria, que ha dedicado millones de euros a financiar un programa público que ahora es la materia prima de un negocio privado”
Cantabristas ha calificado de “gravísima” la cesión de datos biomédicos de más de 50.000 cántabros del proyecto Cohorte Cantabria a Regeneron Pharmaceuticals, una multinacional farmacéutica estadounidense, y ha denunciado que esta decisión contradice de forma directa las garantías ofrecidas recientemente por los responsables del propio programa. “Pascual debe explicar qué gana con esto él y qué gana Cantabria, que ha dedicado millones de euros a financiar un programa público que ahora es la materia prima de un negocio privado”, han señalado desde el partido cantabrista.
La formación ha querido recordar que hace apenas unas semanas, los responsables de Cohorte Cantabria aseguraban públicamente que los datos “no se venden, no se trafica” y que su uso se limitaba a la colaboración con investigadores bajo control público. Sin embargo, los hechos conocidos ahora evidencian —a juicio de Cantabristas— que sí se está produciendo una cesión efectiva de acceso a esos datos a una gran corporación privada multinacional. En cualquier caso, “lo relevante no es el debate semántico sobre si hay o no venta, sino la realidad material: se permite a una multinacional estadounidense utilizar datos biomédicos de la población cántabra”, han señalado desde la organización. En este sentido, consideran que se ha producido un “cambio sustancial en el modelo” respecto a lo que se trasladó a la ciudadanía y a los propios voluntarios del proyecto.
Cantabristas ha advertido también de que la confianza de decenas de miles de cántabros y cántabras que participaron en Cohorte se construyó sobre la base de un proyecto público, orientado al interés general y bajo control institucional. “Cuando se afirmaba que no había comercialización ni uso indebido, difícilmente podía entenderse que esos datos acabarían en manos de una multinacional farmacéutica estadounidense”, han subrayado.
La formación ha criticado además que se intente “rebajar la gravedad del asunto” amparándose en tecnicismos, y sostiene que la colaboración anunciada desborda claramente el marco de cooperación científica habitual entre instituciones públicas. “No es lo mismo compartir conocimiento entre centros públicos que facilitar el acceso masivo a datos estratégicos a empresas cuyo objetivo es el beneficio económico”, han apuntado.
Asimismo, Cantabristas ha cuestionado que este tipo de acuerdos se adopten sin un debate público previo ni información detallada sobre sus condiciones, alcance y garantías. “Si realmente no había nada que ocultar, no se entiende por qué no se explicó con claridad desde el principio que este escenario estaba sobre la mesa”, han añadido.