
Este manifiesto surge de la colaboración de Cantabristas con un grupo de especialistas en diversas disciplinas científicas comprometidos/as firmemente con la defensa del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.
Implicaciones de la Resolución CVE-2026-2473, BOC de 24 de marzo de 2026, por la que se establecen las directrices para la interpretación en el contexto de la Comunidad Autónoma de Cantabria de los conceptos de bosque primario y degradación forestal en el marco del Reglamento (UE) 2023/1115 (EUDR).
NUESTROS BOSQUES SE DEFIENDEN
Nosotros y nosotras, los y las abajo firmantes, especialistas en diversas disciplinas científicas, profesionales y personas con un compromiso firme con el medio ambiente y la conservación de la biodiversidad, manifestamos nuestra firme oposición a la interpretación del Reglamento de la UE recientemente publicada por el Gobierno de Cantabria.
La interpretación que realiza el Gobierno de Cantabria supone una amenaza flagrante para los bosques autóctonos de Cantabria. Hayedos, robledales, encinares, y sus especies de flora acompañantes, son uno de los pilares de la biodiversidad de la región y proveen servicios ecosistémicos fundamentales para nuestra sociedad. Los bosques autóctonos de Cantabria representan un patrimonio natural irrenunciable para el presente y futuro de nuestra región.
Las personas firmantes de este manifiesto señalamos los siguientes argumentos por los que esta interpretación del Reglamento (UE) 2023/1115 es espuria y, por lo tanto, solicitamos que se retire del curso legal la Resolución CVE-2026-2473 del Gobierno de Cantabria:
Implicaciones del reglamento
El Reglamento (UE) 2023/1115 (EUDR), relativo a la comercialización de productos libres de deforestación y degradación forestal, supone un cambio legislativo fundamental para la protección de los ecosistemas y la regulación del comercio de materias primas como la madera. Su objetivo principal es reducir al mínimo la contribución de la Unión Europea a la deforestación mundial y mitigar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
A continuación, se detallan las implicaciones más relevantes para los bosques y la extracción de madera en el territorio europeo y español:
Implicaciones para los Bosques y la Madera en la UE
El reglamento establece que determinadas materias primas, incluida la madera y sus productos derivados (muebles, papel, tableros, etc.), solo podrán introducirse o comercializarse en el mercado de la Unión si cumplen tres requisitos básicos:
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- Libres de deforestación y degradación: Deben haberse producido en tierras que no hayan sido objeto de deforestación ni de degradación forestal.
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- Legalidad: Deben haber sido producidos de conformidad con la legislación pertinente del país de producción.
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- Diligencia debida: Deben estar amparados por una declaración de diligencia debida que garantice un riesgo nulo o despreciable de incumplimiento.
Un aspecto clave para los bosques europeos es la definición de degradación forestal, que el reglamento describe como la conversión de bosques primarios o de regeneración natural en plantaciones forestales o en otras superficies boscosas. Esto busca desincentivar la gestión intensiva que ponga en riesgo la biodiversidad y las características estructurales de los bosques naturales.
El (extraño) caso de los bosques de la CCAA de Cantabria
El pronunciamiento de Cantabria en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) del 30 de marzo de 2026 representa una interpretación administrativa singular del Reglamento (UE) 2023/1115 (EUDR) que busca blindar su sector forestal, pero que incurre en notables contradicciones con la literatura científica global y el propio espíritu de la normativa europea.
La resolución afirma taxativamente que en Cantabria no existen bosques primarios debido a la ocupación humana continuada desde la prehistoria y la transformación del paisaje desde la época romana. Bajo esta premisa, la comunidad autónoma concluye que:
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- Todas sus masas de arbolado autóctono (robledales, hayedos, mixtos) son bosques secundarios o seminaturales.
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- Dado que no hay bosques primarios ni tampoco se declaran bosques de regeneración natural, la degradación forestal (definida en el EUDR como la pérdida o conversión de bosques primarios o de regeneración natural en plantaciones) no aplica en la región de Cantabria.
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- La sustitución de masas forestales autóctonas mediante nuevas plantaciones con cualquier especie no supone degradación del bosque autóctono a efectos del reglamento.
Contradicciones con la Literatura Global y el EUDR
1. Existencia de bosques maduros en Cantabria frente a la negación administrativa. Mientras la resolución niega la existencia de bosques inalterados, estudios científicos realizados precisamente en las montañas de Cantabria destacan la presencia de bosques autóctonos maduros en equilibrio en toda la región desde hace más de 2500 años [1], cuya conservación se evidencia por la presencia de ‘especies paraguas’ como el oso pardo, entre muchas otras.
2. El proceso de regeneración natural completamente obviado. La declaración del Gobierno de Cantabria decide obviar por completo el proceso de regeneración natural de bosques autóctonos que ha dado lugar a muchos de los actuales bosques de la región, a pesar de que la ciencia reconoce ampliamente este proceso en la región cantábrica [2].
3. El valor inferior de las plantaciones frente a los bosques secundarios. La resolución cántabra justifica el uso de plantaciones para recuperar masas perdidas sin considerarlo degradación. Sin embargo, el EUDR define explícitamente como degradación la conversión de bosques de regeneración natural (que Cantabria admite tener en la propia resolución, pero que no reconoce) en plantaciones forestales. La literatura global [3] demuestra que en las plantaciones ocurren reducciones significativas en carbono orgánico del suelo y biomasa microbiana en comparación tanto con bosques primarios como con bosques secundarios.
4. Pérdida de servicios ecosistémicos reguladores. La resolución prioriza la seguridad jurídica de los operadores comerciales. En contraste, estudios sobre la política forestal en España advierten que las plantaciones a gran escala, especialmente de especies de crecimiento rápido, suelen mejorar la provisión de madera, pero fallan en recuperar servicios ecosistémicos de regulación (hidrología, control de erosión) en comparación con los rodales naturales [4]. La literatura científica subraya que una “plantación de árboles no hace un bosque" y que agregar ambas clases en la gestión oscurece los efectos negativos sobre la biodiversidad y el ciclo del agua, entre muchos otros.
Conclusión del Análisis
Si existen o no formaciones de bosque primario en Cantabria puede ser ampliamente discutible, en función de lo estrictos que seamos con la aplicación del término. En Cantabria existen bosques autóctonos que no han sufrido grandes alteraciones durante cientos o miles de años, y que albergan ‘especies paraguas’ como el oso pardo.
Lo que es innegable es que los bosques autóctonos de la región formados por hayas, robles, encinas, y sus especies nativas acompañantes, son a los efectos de la directiva europea bosques de regeneración natural en diferentes estados de maduración. Estas formaciones tienen unas características muy diferentes a las de los bosques de repoblación o a las plantaciones forestales (tal y como se refleja en la literatura científica) y deben estar protegidas frente a la deforestación o su degradación ya que son claves en la conservación de la biodiversidad y en la provisión de servicios ecosistémicos de regulación (p.e., regulación hídrica, contención de la erosión, secuestro de carbono) que garantizan una mayor protección frente a los efectos del cambio climático.
Sin embargo, la retorcida interpretación que realiza la resolución del Gobierno de Cantabria no contempla, aunque reconoce su existencia en la región en la propia declaración, la clase de “bosques de regeneración natural”. Con esta estrategia el Gobierno de Cantabria sitúa en el mismo nivel a las masas de arbolado autóctono con los bosques de repoblación y con las plantaciones forestales. De este modo, la nueva regulación implica que cualquier pérdida de bosque autóctono no pueda ser catalogada como “deforestación” ni como degradación forestal y puede, incluso, ser restaurada con repoblaciones o plantaciones forestales.
Como especialistas en diversas disciplinas científicas, instamos a los responsables políticos y a la sociedad civil a escuchar los argumentos de la Ciencia y a priorizar la protección de nuestros bosques y de nuestros entornos naturales.
Por todo lo anterior, solicitamos a la comunidad científica, a la ciudadanía y a las organizaciones que trabajan en la protección del medio ambiente y de la biodiversidad, así como las múltiples asociaciones vecinales que basan sus tradiciones en recursos de los bosques autóctonos, que se unan a este manifiesto, firmando en oposición a la implementación de la Resolución CVE-2026-2473 del Gobierno de Cantabria. Juntos, podemos proteger nuestro patrimonio natural y cultural para asegurar un futuro sostenible para las generaciones venideras.
Referencias
[1] Magri D (2008) Patterns of post-glacial spread and the extent of glacial refugia of European beech (Fagus sylvatica). Journal of Biogeography 35, 450-463.
[2] García D, Suárez-Seoane S, Jiménez-Alfaro B, Álvarez D, Álvarez-Álvarez P, Álvarez-Martínez JM, Barquín J, Calvo L, Illera JC, Laiolo P, Pérez-Silos I, Quevedo M, Roces-Díaz JV & Santín C (2023) Renaturalización pasiva en la Cordillera Cantábrica: bases y retos científicos para una sostenibilidad socio-ecológica. Ecosistemas 32, 2507.
[3] Gong S, Liu S, Li F, Xu G, Chen J, Jia L & Shi Z (2025) Natural forests vs. plantations: A meta-analysis of consequences for soil organic carbon functional fractions. Journal of Environmental Management 377, 124673.
[4] Pérez-Silos I, Álvarez-Martínez JM & Barquín J (2021) Large-scale afforestation for ecosystem service provisioning: learning from the past to improve the future. Landscape Ecology 36, 3329–3343
FIRMA EL MANIFIESTO:

SUSCRIBEN EL MANIFIESTO:
Carmen Acedo – Universidad de León
Belén Albertos Bofarull – Universitat de València
Julio Manuel Alcántara Gámez – Universidad de Jaén
Rocío Alonso del Amo – CIEMAT
Inés Álvarez Fernández RJB – CSIC
Cristina Armas Kulik – EEZA – CSIC
Jesús Miguel Avilés Regodón – EEZA – CSIC
Laura Baena Cobos – Universidad de Granada
María José Bañuelos Martínez – Universidad de Oviedo
Pepe Barquín Ortiz – Universidad de Cantabria
Eduardo Barrón López IGME – CSIC
Idoia Biurrun Galarraga – Euskal Herriko Unibertsitatea
Núria Bonada Caparrós – Universidad de Barcelona
Francesc Burjachs – Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES)
Itziar Caballero Pérez – Universidad de Cantabria
Javier Cabello Piñar – Universidad de Almería
Juan Antonio (Juancho) Calleja Alarcón – Universidad Autónoma de Madrid
Juan Antonio Campos Prieto – Euskal Herriko Unibertsitatea
Miguel Cañedo-Argüelles – IDAEA – CSIC
Virginia Carracedo Martín – Universidad de Cantabria
Myriam Catalá Rodríguez – Universidad Rey Juan Carlos
Luis Cayuela Delgado – Universidad Rey Juan Carlos
Laura Concostrina Zubiri – Universidad de Granada
Estrella Conde Raposo – Universidad Rey Juan Carlos
Jonay Cubas Díaz – Universidad de La Laguna
Iván de la Hera Fernández – EEZA – CSIC
Lucía DeSoto – Complutense de Madrid
Tomás Emilio Diaz Gonzalez – Universidad de Oviedo
María del Brezo Díaz-Caneja Martínez – Universidad Rey Juan Carlos
Jorge Doña Reguera – Universidad de Granada
Isabel Draper – Universidad Autónoma de Madrid
Arturo Elosegi – Euskal Herriko Unibertsitatea
José María Fernández López – Universidad de Cantabria
Álvaro Fernández Menéndez – Universidad de Cantabria
Victoria Ferrero Vaquero – Universidad de León
Máximo Florín Beltrán – Universidad de Castilla La Mancha
Fátima Franco Múgica – Universidad Autónoma de Madrid
Juan Carlos García Codron – Universidad de Cantabria (jubilado)
Antonio García Fuentes – Universidad de Jaén
Pablo Garcia Murillo – Universidad de Sevilla
Luis García Quintanilla – Universidad Rey Juan Carlos
Gregorio García Sánchez-Ramal – Universidad de Extremadura
Ricardo Garilleti Álvarez – Universitat de València
Juan Gómez Navedo – Universidad de Extremadura
Juan Guerra Montes – Universidad de Murcia
Xabier Guinda Salsamendi – Universidad de Cantabria
Alba Gutiérrez Girón – Universidad Complutense de Madrid
Amaranta Herrero Cabrejas – Universidad de Barcelona
Juan Carlos Illera Cobo – IMIB – CSIC
Arantzazu López de Luzuriaga – Universidad Rey Juan Carlos
Eusebio López Nieto – Universidad de Extremadura
Isabel López Rull – Universidad Rey Juan Carlos
Mercedes López Vázquez – Universidad de León
Gloria Luna – Universidad Autónoma de Madrid
Santi Mañosa Rifé – Universitat de Barcelona
Rafael Marcé Romero – CEAB – CSIC
Antoni Margalida – IPE – CSIC
Lars Markesteijn – Universidad Rey Juan Carlos
Juan Gabriel Martínez – Universidad de Granada
Javier Martínez Abaigar – Universidad de La Rioja
Eva Martínez Veiga – Universidade de A Coruña
Inés Mazarrasa Elósegui – IH Cantabria
Jesús Muñoz Fuente – RJB – CSIC
Jacinto Navlet Armenta – Universidad de Alcalá
Andrés Ordiz Fernández – Universidad de León
Germán Orizaola Pereda – Universidad de Oviedo
Daniel Oro – IMEDEA – CSIC
Santiago Ortiz Nuñez – Universidade de Santiago de Compostela
Maddi Otamendi Urbiztondo Aranzadi
Miriam Palma Ceballos – Universidad de Sevilla
Manuel Pardo de Santayana – Universidad Autónoma de Madrid
M. Deseada Parejo Mora – EEZA – CSIC
Vincenzo Penteriani – MNCN – CSIC
Francisco J. Peñas Silva – Universidad de Cantabria
Jaime Pereña Ortiz – Universidad de Málaga
Andres V. Pérez Latorre – Universidad de Málaga
Pedro Pérez Olea – Universidad Autónoma de Madrid
Ignacio Pérez Silos – IH Cantabria
Daniel Pinto Carrasco – Universidad de Salamanca
Juan M Pleguezuelos Gómez – Universidad de Granada
Raquel Ponti de la Iglesia – Universidad Rey Juan Carlos
Narcís Prat Fornells – Universidad de Barcelona
Iván Prieto Aguilar – Universidad de León
Francisco Pugnaire – EEZA – CSIC
Mario Quevedo de Anta – Universidad de Oviedo
Julia Quintana González – Universidad Rey Juan Carlos
Celestino Quintela Sabarís – Universidade de Vigo
Pedro Rey Zamora – Universidad de Jaén
Juan Rita Larrucea – Universitat de les Illes Balears
Hugo Robles Diez – Universidad de Oviedo
Fernando Rodríguez Montoya – IH Cantabria
Sergi Sabater Cortés – Universidad de Girona
Carlos Salazar.Mendias – Universidad de Jaén
Ana Sánchez Álvarez – Universidad Rey Juan Carlos
Pilar Soriano Guarinos – Universitat de València
Amanda Tercero Araque – Universidad de Jaén
Rubén Torices Blanco – Universidad Rey Juan Carlos
Juan Antonio Torres Cordero – Universidad de Jaén
Mª Luz Valbuena Relea – Universidad de León
Francisco Valera Hernandez – EEZA – CSIC
Pablo Vargas Gomez – RJB – CSIC
Ayanta Velasco Martínez – IH Cantabria
David Velázquez – Universidad Autónoma de Madrid
Francisco Javier Zamora Camacho – Universidad de Salamanca
Regino Jesús Zamora Rodríguez – Universidad de Granada