La Consejería ha rectificado su reciente decisión respecto al adelanto del periodo de matriculación de FP Virtual (a distancia) ofreciendo una solución al alumnado de Pruebas de Acceso tras la denuncia pública de Cantabristas, que alertó de que la modificación de los plazos implicaba dejar fuera del periodo ordinario al alumnado de ESO y pruebas de acceso
Cantabristas ha pedido a la Consejería de Educación que rectifique no solo permitiendo al alumnado de pruebas de acceso solicitar plaza en FP Virtual (a distancia), sino también al alumnado que termina este año la ESO o la Educación Secundaria para Personas Adultas. Actualmente este alumnado, tras la decisión de la Consejería de adelantar el periodo de matriculación de esta modalidad de FP, quedaría sin opción solicitar plaza al no haber sido evaluado al término del plazo de solicitud de matrícula.
La semana pasada Cantabristas denunció que este adelanto arbitrario de la matriculación de FP Virtual (a distancia) implicaba dejar fuera del periodo ordinario al alumnado de ESO y pruebas de acceso. La respuesta no se hizo esperar: tan solo unos días después, la Consejería comunicó que permitiría al alumnado de Pruebas de Acceso solicitar plaza en la FP aportando “un resguardo de la inscripción en la prueba y subsanando la solicitud después”, una solución que, para Cantabristas, es “fruto de la improvisación y un parche ante el error que se había cometido” y que, consideran “puede ser una solución rápida pero genera inseguridad jurídica en el alumnado al no aparecer reflejado en las instrucciones de matriculación publicadas por Educación”.
Desde Cantabristas han criticado la decisión de la Consejería, que ha adelantado el plazo de solicitud de matrícula “de forma arbitraria y sin tener en cuenta las consecuencias que esto iba a generar, cambiando las condiciones para quienes están este año terminando sus estudios con el objetivo de estudiar una FP a distancia el próximo curso”. Además, la formación política cantabrista ha demando “más transparencia y participación y normas claras” y ha pedido a la Consejería que “deje a un lado la soberbia y reconozca el error y las consecuencias, poniendo medidas para que las decisiones dejen de tomarse sin contar con las partes implicadas”.