El partido cantabrista ha impulsado un manifiesto junto a más de 100 especialistas científicos reclamando la retirada de la Resolución CVE-2026-2473 al considerar que “abre la puerta a la sustitución de bosques autóctonos por plantaciones sin que ello sea considerado degradación forestal”
Cantabristas ha denunciado que el Gobierno de Cantabria “está desprotegiendo los bosques autóctonos de la comunidad” con su interpretación “retorcida” de la normativa europea sobre productos libres de deforestación y degradación forestal (EUDR). Según la resolución que apoya el Gobierno de Buruaga, en Cantabria no existen bosques primarios ni bosques de regeneración natural, lo que podría permitir que la sustitución de masas forestales autóctonas por plantaciones forestales no se considere degradación forestal. El secretario general cantabrista, Paulu Lobete, lo tiene claro: “Esta interpretación supone una grave amenaza para la conservación de los bosques autóctonos de Cantabria y contradice tanto la evidencia científica como el espíritu de la normativa europea”.
Por ello, el partido cantabrista ha impulsado, junto a más de 100 especialistas de distintas disciplinas científicas comprometidos/as con la conservación de la biodiversidad (reconocidos profesores y profesoras de universidades públicas del ámbito de la cordillera cantábrica como la UC, UPV, UOvi o ULeón y científicos y científicas de 9 centros del CSIC, incluyendo el Real Jardín Botánico o el Instituto Pirenaico de Ecología), un manifiesto que solicita la retirada de la citada resolución, publicada por el Gobierno de Buruaga, por entender que establece una interpretación “espuria y profundamente lesiva" para el patrimonio natural de Cantabria. “El Gobierno de Cantabria pretende borrar de un plumazo las diferencias entre un robledal, un hayedo o un encinar autóctono y una plantación forestal destinada a la producción de madera", ha explicado Lobete. A su juicio, “equiparar ambas realidades supone ignorar décadas de conocimiento científico y rebajar la protección efectiva de nuestros ecosistemas más valiosos".
La formación cantabrista ha querido recordar que numerosos estudios científicos documentan la existencia en Cantabria de bosques maduros y procesos de regeneración natural que han permitido la conservación de importantes masas forestales autóctonas durante siglos. “Una plantación de árboles no es un bosque. Los bosques autóctonos cumplen funciones esenciales para la regulación hídrica, la protección frente a la erosión, la captura de carbono y la conservación de la biodiversidad. La interpretación del Gobierno abre la puerta a que su pérdida deje de ser reconocida como degradación ambiental", ha señalado Lobete.