Unidas contra el cemento en tiempos de aislamiento

Paisaje San Roque Riomiera

Hablaba un día con una compañera sobre las barreras que la COVID 19 ha instalado en nuestras vidas. En muchas ocasiones se ha roto la visión de grupo, haciendo que la colaboración haya dado paso al aislamiento. ¡Qué difícil encontrar la fórmula para continuar trabajando en equipo, desde la desmotivación y el distanciamiento, y seguir sintiendo el calor de las personas que hace un año eran tan cercanas!

Afortunadamente, entre tanto fango y pesimismo, pueden leerse noticias que son un chute de motivación. Un ejemplo de unión, de lucha y de colaboración, rodeada del calor de las personas que participan en el proyecto es la iniciativa Cantabria Sostenible, nacida para promover el debate social ante el despropósito que supone el proyecto de Ley del Suelo para Cantabria. La Ley del Cemento, como debería realmente llamarse, plantea unos cambios ambiental y económicamente insostenibles, basados en la especulación urbanística y en los intereses de unos pocos. ¡Qué peligroso es el poder… con sus acuerdos de cinco minutos y sus firmas rápidas en la servilleta de un bar (ahora en terraza)! Le han puesto el cartel de «se vende» a nuestro suelo rural, de valor incalculable, para vendérselo al turismo masivo.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y es que somos capaces de tropezar y volver a caer una y otra vez sin ser capaces de quitar esa piedra del camino. No podemos permitir que la destrucción de nuestro entorno y medioambiente llegue a un punto donde los daños sean irreparables. Debemos proteger nuestro territorio como lo más preciado que tenemos, por nosotras y especialmente por nuestras hijas e hijos.

La falta de consenso político y colaboración para la creación de un modelo estable y sostenible en Cantabria ha hecho que nos impongan su incapacidad política, cuya única visión es hormigonar y cementar nuestro territorio rural, ahondando en el mismo error que los llevó a destrozar nuestras costas. Parece que no conseguimos quitar esa piedra maldita del camino… Esto es un ejemplo más que refleja la falta de visión a largo plazo de los principales partidos de Cantabria, que, a pesar de sus diferencias políticas, presentan un punto de vista común en lo que se refiere a sepultar en gris cemento nuestro verde territorio. Y es que, mientras en Europa y nuestras comunidades vecinas miran hacia la preservación del suelo fértil… aquí apostamos por su dilapidación.

Por suerte, varios agentes sociopolíticos de Cantabria han sabido unirse en estos tiempos de aislamiento y trabajar en torno a ese consenso. La fuerza que sostiene estos lazos es entender la protección de nuestro entorno como una prioridad, ya que es el valor principal de nuestra Comunidad, sentimiento que tristemente, nuestros representantes no parecen compartir. Afortunadamente, este sentimiento es un instinto natural que comparte la mayoría de la población cántabra, que ya venció en su día al Fracking, y que debe despertar de nuevo para frenar la Ley del Cemento.

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  1. Podriais compartir esto con el fin de parar los chorizos en España https://elpais.com/espana/2021-02-23/un-juez-investiga-un-viaje-de-lujo-de-40-personas-a-vietnam-y-camboya-pagado-por-el-consejo-de-enfermeria.html

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